Me he despertado con frescas ideas,
pero levantado en islas desiertas
y me he sentido alejado.
Un cielo rojizo amenaza bañarme
con insoportables lágrimas de castigo,
te acuso culpable de estar conmigo
siempre en los buenos y malos momentos.
Quedo levitando inmóvil en el cielo
dejando escapar mis pensamientos,
si tan solo se aliaran cabeza y sentimientos
a tu fúlgido rostro devolvería su sonrisa.
¿Por qué siento que no tengo prisa
para recoger de cielo y tierra mis memorias?
tengo toda mi vida, amada mía,
para una a una guardarlas en tu corazón.
Y es que hacerte daño me partiría en dos,
ignorarte marcaría el final de mi existencia,
soy frágil e indefenso en tu ausencia,
vacío e inerte si a mi lado no estás.
Tu despertaste mi amor, por ti moriría mi alma
sin razón,
no necesito razones para adorarte, solo emociones,
contigo se irá, para siempre,
mi existencia.