He visto las noches
florecer,
en solitarias fases,
entre solitarias penumbras.
Acogedora es
entre lazos,
su oscuridad,
su luna.
Brillos centelleantes,
que viajan en el tiempo
atravesando el vacío,
claro ejemplo son de su existencia,
de su presencia...
como mensajeras palomas
fieles en su lucha,
nos traen de tan lejos
sus mensajes.
E implorando de una vez por todas,
la verdad,
salimos al encuentro del olvido,
de la soledad.
Donde con manos vacías
aterrizamos,
como fieles palomas en sus vuelos
descendentes,
sin poseer de nuevo,
la verdad.
Hasta cuando ¡Oh Divino Rey!
si verídica es tu existencia reclamada, anhelada,
a la deriva estaremos,
no como fieles palomas,
sino como veleros entre tormentas,
buscando asilo,
buscando calor,
buscando la verdad...
florecer,
en solitarias fases,
entre solitarias penumbras.
Acogedora es
entre lazos,
su oscuridad,
su luna.
Brillos centelleantes,
que viajan en el tiempo
atravesando el vacío,
claro ejemplo son de su existencia,
de su presencia...
como mensajeras palomas
fieles en su lucha,
nos traen de tan lejos
sus mensajes.
E implorando de una vez por todas,
la verdad,
salimos al encuentro del olvido,
de la soledad.
Donde con manos vacías
aterrizamos,
como fieles palomas en sus vuelos
descendentes,
sin poseer de nuevo,
la verdad.
Hasta cuando ¡Oh Divino Rey!
si verídica es tu existencia reclamada, anhelada,
a la deriva estaremos,
no como fieles palomas,
sino como veleros entre tormentas,
buscando asilo,
buscando calor,
buscando la verdad...
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