Sombras negras y sombras blancas
me persiguen entre la arbolada,
noche sin luna, solitaria y nublada,
ahoga mi corazón en tristeza.
Prisionero de toda su fuerza,
enciende la gran chispa de mi alma,
buscando libertad, buscando calma,
lucha y deseos envueltos en miedo.
De tu lado apartarme no quiero,
ni jamás permitiré
que de mis sueños no seas parte.
Nunca, ni un solo instante,
mi corazón dejará de luchar
por el eterno amor que nos tenemos los dos.
Ni el miedo, ni la distancia,
ni nunca nada de nada,
ni nada,
ni nada....
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